RESEÑA DE LA SESIÓN DEL 25 DE OCTUBRE DE 2012

El pasado jueves tuvo lugar la inauguración del curso “La Revisión del Plan General: ¿Una oportunidad para participar en el futuro de Madrid?”. El acto inaugural estuvo presidido por Dª. Mª de la Paz González García, Delegada del Área de Gobierno de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Madrid y Dª. Margarita Alfaro Amieiro, Vicerrectora de Cooperación y Extensión Universitaria de la Universidad Autónoma de Madrid. 

La Delegada, recalcó que el proceso en que se encuentran debe reflejar la discusión generada en los diferentes foros de debate, de manera que desde una visión técnica y de opinión ciudadana, de fruto a un producto de consenso. 

Considera que la actualización del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Madrid es necesaria para reajustar los parámetros urbanísticos que han quedado superados por la propia transformación urbana vivida por la ciudad de Madrid, y también por el contexto socioeconómico actual. 

Para hacer del Plan un instrumento eficaz, útil y operativo, se está desarrollando un modelo de participación articulado en mesas técnicas, cuyos resultados se recogen en los primeros documentos de pre avance.


Posteriormente, José María de la Riva, profesor honorario de la UAM y José Luis Infanzón, Director General de la Revisión del Plan General de Madrid, ofrecieron el primero de los debates titulado: ¿Qué es y qué ofrece la Revisión del Plan General? 


En torno a las Claves para la participación en el futuro de Madrid, el Director del Plan General recalcó algunas de los conceptos fundamentales sobre lo que es un PGOU como instrumento básico del planeamiento de la ciudad y la capacidad real que tiene. Destacó su importancia como elemento jurídico que regula el uso del suelo y su intensidad. 

Se debatió sobre la evolución que han tenido en Madrid, fuera del planeamiento, algunas de las obras estructurantes en la ciudad (infraestructura, movilidad, recreación, vivienda, etc.), y se insistió en la importancia de contar con una coordinación adecuada de la participación público y privado. 

Se comentó la debilidad de actuación del PGOU para intervenir en temas como la movilidad, en una ciudad que es centro de una gran región metropolitana (con influencia funcional fuera de la propia Comunidad Autónoma). También se subrayaron los límites a la actuación del Plan sobre espacios públicos fuera de su jurisdicción por pertenecer a otras administraciones. 

Desde el Plan se echa de menos una Estrategia Territorial de la Comunidad Autónoma de Madrid. Sería muy conveniente contar con una coordinación escalar y sectorial de mayor nivel, y que facilite la flexibilidad en el planeamiento. 

Finalmente, José Luis Infanzón, explicó la secuencia del Proceso que lleva la Revisión del PGOU de Madrid hasta su aprobación definitiva, según lo estipulado por la Ley 9/2001, de 17 de julio, del Suelo de la Comunidad de Madrid.

Etapa inicial: preavance 

Etapa actual, no obligatoria. Se realiza con el fin de incentivar la participación en el proceso. 

1ª fase: avance

Primer documento en la Revisión del Plan General. Parte de las necesidades y problemas detectados por el diagnóstico, formula criterios y objetivos generales del Plan. 

2ª fase: aprobación inicial 

Documento que recoge las propuestas del Plan General en materia de estructura del territorio, ordenación y normativa. 

3ª fase: aprobación provisional 

A la vista del resultado de los trámites anteriores, la Revisión del Plan General culmina con la aprobación provisional mediante acuerdo del Pleno del Ayuntamiento. 

4ª fase: aprobación definitiva 

El expediente completo se remite a la Consejería competente en materia de ordenación urbanística de la Comunidad de Madrid para su aprobación definitiva, entrando en vigor el mismo día de su publicación. 

De forma complementaria, el Director del PGOU presentó los principios básicos y objetivos de los que parte la Revisión. 

Principios básicos: Potenciar Madrid: 

· Como una ciudad competitiva de carácter global. 
· Como polo de servicios avanzados de carácter internacional. 
· Como vínculo entre Europa, América del Sur y norte de África. 
· Como tercera metrópoli europea. 

Objetivos: 

· Madrid, ciudad de oportunidades económicas. 
· Madrid, ciudad sostenible. 
· Madrid, ciudad cohesionada. 
· Madrid, ciudad con calidad de vida.

PLANTEAMIENTO PRIMERA SESIÓN

Jueves, 25 de octubre de 2012. 19:00 h



ACTO INAUGURAL con la presencia del Director de la Fundación de la Obra Social Caja Madrid y La Casa Encendida (D. José Guirao Cabrera); en nombre del Grupo del Departamento de Geografía de la UAM (D. Julio Vinuesa Angulo); la Vicerrectora de Cooperación y Extensión Universitaria de la Universidad Autónoma de Madrid (Dª Margarita Alfaro Amieiro) y la Delegada del Área de Gobierno de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Madrid (Dª Mª de la Paz González García).

PRIMERA SESIÓN DEL CURSO

¿Qué es y qué ofrece la Revisión del Plan General?

La sesión estará dedicada a realizar una presentación general de los planteamientos y contenidos del Plan. Ha de servir también para trasmitir el interés de la participación en el proceso de revisión. 

· José Luis Infanzón Priore. Director General de la Revisión del Plan General de Madrid. 
· José María de la Riva Ámez. Geógrafo, Profesor Honorario de la UAM, Codirector del curso. 

PLANTEAMIENTO PRIMERA SESIÓN

Claves para la participación en el futuro de Madrid 

El Plan General de Ordenación Urbana (P.G.O.U.) es un instrumento de planeamiento definido como un elemento básico de ordenación urbanística de un municipio, a través del cual se califica y se clasifica el suelo, se determina el régimen aplicable a cada clase de suelo, y se definen los elementos fundamentales del sistema de equipamientos y elementos estructurantes del municipio, así como estrategias económicas, o de otra índole, relacionadas con el municipio. Esta definición, como otras muchas que se podrían hacer, parece indicar que de lo que se trata es de establecer unas reglas por las que tiene que discurrir el desarrollo de la ciudad. 

Pero el curso que comienza, teniendo como fondo la Revisión del Plan General de Madrid, pretende ir más allá de la estricta formalidad. Pretende impulsar, de forma activa, la participación en la configuración de nuestro futuro inmediato, mediante la reflexión de los problemas que tiene nuestra ciudad, así como el “tratamiento” que colectivamente pensamos que pueden tener los mismos. Se trata de dar cauce para que esa participación permita incorporar distintas posibilidades que nos lleven a definir de la forma más adecuada cómo queremos configurar el futuro de nuestra convivencia ciudadana. 

¿Creemos que, definido el planeamiento, sabremos con certeza por dónde discurrirá el desarrollo de la ciudad?, ¿creemos que un plan general tiene fuerza suficiente como para desarrollar, disciplinarmente, la ciudad? Pensamos que es difícil contestar afirmativamente las preguntas anteriores, pues los factores determinantes en la producción del espacio urbano de la ciudad y las reglas que siguen los procesos de transformación de la misma, en una buena proporción, al menos en el caso de Madrid, no han seguido las directrices que los Planes Generales tenían determinadas para muchos de los ámbitos de la ciudad. 

El profesor D. Fernando de Terán [1] habla de cómo prevalecen “los planteamientos existentes detrás del planeamiento”, esto es, las verdaderas razones que existen y determinan las decisiones urbanísticas, fuera aparte del aspecto disciplinar propio del urbanismo. Y más concretamente, de los casos en que esas acciones se desarrollan de forma claramente externa y ajena al proceso propio de reflexión y decisión de la elaboración del Plan, lo que Terán llama “evolución no planeada” y que viene a significar una parte importante y sustancial de la evolución y crecimiento de la ciudad, pero que, al materializarse fuera de esos procedimientos generales de convocatoria para la reflexión y participación, quedan muchas veces plasmadas sin mayor información, contraste ni justificación, o, por lo menos, con un nivel muy inferior al que supondría el producirse dentro del proceso reglado del Plan. 

De forma delicada y elegante, Terán no profundiza en aclarar la proporción de “evolución no planeada” respecto a la que se puede considerar “evolución planeada”. Es más, incluso se podría poner en cuestión gran parte de la “evolución planeada” contenida en determinados planes sobre todo si estos pertenecen a planteamientos ideológicos que no son partidarios de la cultura del Plan. De hecho Terán también señala que: “Para incidir en el crecimiento de la ciudad hay que disponer de herramientas de control sobre la edificación y el uso del suelo, y eso entra en colisión con los intereses de mucha gente. Por eso hay muchos enemigos del PLAN que no saben ni una palabra de teoría urbanística cuya oposición se basa exclusivamente en razones económicas.” 

Esa consideración de extender los “factores aleatorios” incluso a parte de lo contenido en los planes, sobre todo en los casos en que los planes no son elaborados por partidarios de la cultura del plan, elevaría determinantemente la proporción de ciudad como resultado de acciones que no corresponden al proceso lógico y constante de elaboración del planeamiento dentro de las reglas disciplinares de la teoría urbanística, sino que son originados y decididos fuera del mismo, ya sea por razones de oportunidad de interés, o del tipo que sea. Y fuera significa, hurtados al proceso de debate general y disciplinar, aunque luego se trate de acomodarlos con mayor o menor fortuna dentro de ese proceso. 

Por eso, es necesario preguntarnos: ¿Cuál es la magnitud de la ciudad no planeada, y qué importancia tiene sobre el resultado de la misma? Debemos, a través de nuestra participación, saber las claves del desarrollo de la ciudad, de cómo se toman, y por quien, las decisiones, y qué operaciones se realizan sin tener en cuenta el planeamiento. 

Ciñéndonos a las actuaciones planteadas y desarrolladas “fuera del plan”, esto es no originadas en el momento procesal de la elaboración del planeamiento general de la ciudad, en el que se convoca a los ciudadanos y a los expertos a colaborar, aportando y contrastando ideas, podríamos clasificarlas en dos categorías: 

a) Las que se plantean desde la Administración competente del planeamiento, por razón de oportunidad y dentro del modelo general establecido para resolver determinadas cuestiones de dotación, equipamiento o reestructuración de la ciudad. Son actuaciones, pues, con origen en lo público, con gestión basada en el interés público y con objetivos de beneficio general. Algunos ejemplos, evidentes en Madrid, como la Operación de Barrios en Remodelación (construcción de más de 40.000 viviendas para la eliminación del chabolismo en Madrid, agrupadas, básicamente, en la periferia de la ciudad, Vallecas, Usera-Villaverde, Tetuán), la implantación de los Recintos Feriales para dotar a la ciudad de un elemento de proyección económica, el Pasillo Verde Ferroviario, sobre los suelos obsoletos de RENFE, que suponían una fractura en el tejido urbano del distrito de Arganzuela, y cuya sutura se aprovechó para el reequipamiento y dinamización de una zona obsoleta, la remodelación y enterramiento parcial de la M-30 en su contacto con el río Manzanares, etc. 

b) Las que se plantean desde la iniciativa privada, basado, lógicamente, en sus intereses, y que son aceptadas por la Administración competente. 

Está claro que en este caso no se actúa desde la visión general, sino desde el interés particular, por lo que estas acciones son las que pueden resultar más difíciles de asumir, en el proceso de configurar la idea de ciudad con la participación de todos. Por supuesto la administración tiene la última palabra y es la responsable del encaje de la actuación en el modelo, pero el infinito arco de intereses, fuerzas y relaciones, da lugar a todo tipo de resultados. 
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[1] LÓPEZ DE LUCIO, Ramón: Madrid 1979-1999. La transformación de la ciudad en veinte años de ayuntamientos democráticos. Madrid, Ayuntamiento de Madrid / Gerencia Municipal de Urbanismo, 1999. 

Para inscribirse en el Curso: La revisión del Plan General ¿Una oportunidad para participar en el futuro de Madrid?, por favor complete el siguiente FORMULARIO.

GUÍA DEL PLANEAMIENTO URBANÍSTICO EFICIENTE ENERGÉTICAMENTE

Por Blanca Martín Cortés, Geógrafa. Consultora en Planificación Territorial.

Publicación coproducida por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y la Fundación Privada Institut Ildefons Cerdà. Aunque publicada en 2007, se recomienda su lectura al constituir una herramienta eficaz para la incorporación de criterios de sostenibilidad y eficiencia energética en las diferentes etapas del proceso de planeamiento urbanístico. 

Esta publicación pretende poner a disposición de las administraciones públicas y de los profesionales del sector una serie de criterios, objetivos, soluciones y medidas concretas con la finalidad de asesorar, a los responsables del proceso de ordenación del suelo y del diseño de los edificios residenciales, en la eficiencia energética y el desarrollo urbano más sostenible. 

La guía se centra en dos ámbitos de los múltiples que configuran el planeamiento sostenible, la edificación y la energía, abordándolos desde la etapa de ordenación del suelo hasta el proyecto de urbanización. 

PARADOJAS DE UN GRAN PREMIO


Por Martin Marcos, arquitecto. Profesor Titular FADU UBA.













El Gran Premio de Arquitectura 2012 otorgado por FADEA (Federación Argentina de Entidades de Arquitectos) y ARQ (prestigioso suplemento de arquitectura del diario Clarín) ha sido para la Casa Puerto Roldán, de los Arqs. Gerardo Caballero y Maite Fernández. Selección que implico un recorrido por todo el país buscando las obras más significativas de los últimos cinco años en cada una de nuestras regiones. Un gran esfuerzo que debe ser enfatizado como muy positivo.

Lejos de poner en duda la calidad profesional del estudio Caballero-Fernandez, destacados arquitectos rosarinos a quienes admiro y respeto –tal vez más por otras obras que por este premio-; sí parece necesario señalar algunas cuestiones paradojales alrededor de esta elección y que tal vez nos permitan reflexionar y encarar urgentes desafíos.

Si bien existen categorías, premios y menciones, un Gran Premio es un símbolo, un “primus inter pares”, un mensaje-síntesis de la arquitectura argentina al resto de la sociedad sobre el estado del arte en nuestro campo. Una oportunidad para señalar nuestras aspiraciones y lo que entendemos correcto y destacable como disciplina.

Exponer y dar a conocer este Gran Premio en la FADU UBA, lugar donde se forman miles de estudiantes de arquitectura, es además un mensaje a ellos. Un paradigma a seguir por nuestros jóvenes. 


Es aquí donde surge mi mayor perplejidad: Que el modelo a destacar por sobre el resto de los premiados sea la casa individual dentro de un barrio cerrado en las afueras de la ciudad no parece la mejor de las recomendaciones para quienes se están formando, ni para la sociedad en general. Porque mas allá de resaltar lo metafórico y lo políticamente correcto que significa hoy la austeridad formal y constructiva (en este caso, por momentos casi una impostura); sabemos que esta tipología conlleva un modelo territorial irracional y que la ciudad extendida de baja densidad provoca un impacto ambiental y social negativo. Hoy la enorme mayoría del mundo académico y científico internacional comparte que la compacidad en el ámbito urbano es lo correcto, ya que expresa la idea de proximidad de los componentes que conforman la ciudad.

La compacidad, por tanto, es uno de los factores que facilitan el encuentro, la comunicación y el intercambio que son, como se sabe, la esencia de la vida en comunidad, potenciando así la probabilidad de contactos y con ello las relaciones entre los protagonistas del sistema urbano. Son su antítesis: Las distancias, la dispersión y segregación del urbanismo extendido y difuso. Por ello la casa individual exenta -mal que nos pese a los arquitectos- ha devenido en el tipo de vivienda menos eficiente ambientalmente, la que más energía, tierra y agua consume. Además, su dependencia del automóvil implica altos gastos en combustibles fósiles y emisiones de CO2 que agravan el calentamiento global. Por último y en nuestro caso particular, este uso del suelo resulta un verdadero despilfarro del territorio más rico y productivo del planeta en momentos en que la obtención de alimentos es vital para la humanidad. ¿No debería un Gran Premio de Arquitectura dar cuenta de estas cuestiones? ¿No son estos algunos de los desafíos perentorios en la formación de nuestros miles de estudiantes de arquitectura? 

Es llamativo además que esta casa sea parte de un barrio privado en las afueras de Rosario, ya que Rosario ha sido la primera ciudad del país en debatir públicamente y prohibir nuevas urbanizaciones cerradas en su periferia. Privilegiar el valor social y estratégico del suelo por sobre la especulación y la fragmentación son fundamentos de esta Ley sancionada a principios de 2011.

También es paradójico que en un país creciendo –según datos oficiales- a tasas cercanas al 9% anual que el Gran Premio Nacional ARQ sea para una pequeña vivienda en los suburbios de una ciudad. No se malinterprete, es razonable que en la categoría “casas” gane una casa, y la Casa Puerto Roldán es una casa correcta – aunque orientar los dormitorios al oeste no parece lo más eficiente para los tórridos veranos santafecinos (¿habrá percibido el Jurado este “detalle”?)-; pero al ser la obra a destacar dentro de toda la producción nacional de los últimos cinco años, que además representará a la Argentina en la próxima Bienal de Venecia, pone en evidencia síntomas de algo que es necesario abordar.

Cabe preguntarse: ¿Donde están y quienes producen los grandes equipamientos públicos y privados de un país con semejantes niveles de expansión? ¿Existen? ¿Dónde están? ¿Porque no premiar entonces alguna de las miles de viviendas de interés social, los cientos de escuelas y hospitales, los museos, las bibliotecas, el espacio público, los parques, las fábricas, hoteles, laboratorios y los centros de innovación? ¿Su calidad arquitectónica y constructiva resiste un análisis serio? ¿La obra publica argentina es “mostrable”? Más de una cosa no cierra y creo que a esta altura todos nos damos cuenta de la encrucijada que tenemos delante y el riesgo de encerrarnos en cofradías, sectas y “discusiones para entendidos”. Por eso una agenda y un posicionamiento institucional de la arquitectura argentina no deberían obviar estas cuestiones ni soslayarlas, hay que ponerlas sobre la mesa porque ellas son decisivas para nuestro futuro como colectivo profesional. ¿No será tiempo de revisar los modelos de relación con el sector público y privado, habida cuenta que los tradicionales concursos de arquitectura no parecen ser ya la única herramienta idónea? ¿Podremos conjugar continuidad e innovación en nuestra cultura y práctica disciplinar?



No creo en las casualidades pero, por ejemplo, el último Gran Premio de la Arquitectura Española ha sido para un muy interesante edificio urbano de 131 viviendas protegidas –de interés social- en Mieres, Asturias. ¿No deberíamos, entre otras cosas, cambiar nuestras tradiciones y hacer que la primera categoría de nuestros premios de arquitectura sea para las instituciones públicas, o bien privilegiar la innovación en la vivienda colectiva, su eficiencia energética y su capacidad de hacer mejor ciudad? ¿Podremos superar nuestra preferencia casi excluyente por las casas como objetos de culto y deseo? Sería un mensaje claro y contundente al resto de la sociedad, pero también hacia el interior de nuestra disciplina, ya que implicaría comenzar a revisar viejos modelos de práctica y producción arquitectónica que hoy resultan cada vez más estrechos y menos estratégicos.

Desde la Grecia clásica las paradojas y las encrucijadas han servido para hacernos pensar, reflexionar, debatir y cambiar. Ojalá podamos hacernos cargo urgentemente, con inteligencia y serenidad, de los enormes desafíos que se le plantean a la arquitectura argentina.

ANTEPROYECTO DE LEY DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO, URBANISMO Y PAISAJE

Por Blanca Martín Cortés, Geógrafa. Consultora en Planificación Territorial.

En Julio de 2012 el Consell de la Generalitat Valenciana aprobó el Anteproyecto de Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje (actualmente en fase de exposición y consulta pública) cuya lectura recomendamos por las novedades que plantea y la trascendencia de sus determinaciones sobre el territorio. 


Impulsado por la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, que justifica la necesidad de su renovación “especialmente en estos momentos de crisis en los que el territorio ha cobrado un elevado protagonismo como factor clave de competitividad, a través de la puesta en valor de sus componentes de excelencia para captar los flujos de inversiones, talentos y turistas” y facilitar la “implantación racional de actividades económicas en el territorio”. 

Bajo el objetivo principal de simplificar los trámites para la aprobación urbanística y unificarla junto a la tramitación ambiental, dotar de una mayor transparencia, claridad y estabilidad a los agentes interesados y promover una mayor y mejor participación pública así como disminuir los plazos de aprobación y dotar de una mayor flexibilidad a los instrumentos de planificación, se enmascaran situaciones cuyas consecuencias sobre la sostenibilidad del territorio son al menos cuestionables. 

Entre ellas se promueve una mayor autonomía para los municipios, dejándoles la aprobación definitiva de los planes urbanísticos y el establecimiento de “mecanismos especiales para aquellas iniciativas que por su carácter singular y la necesidad de su implantación inmediata, y de su elevado impacto en la creación de empleo, requieren de una elevada velocidad de tramitación para no perder una oportunidad en el territorio”. 

Para más información: 


LA REVISIÓN DEL PLAN GENERAL, LA GRAN OPORTUNIDAD PARA MEJORAR LAS CONDICIONES DE VIDA EN MADRID

Organizando documentación para el curso que comienza en La Casa Encendida el próximo 25 de octubre sobre la Revisión del Plan General del 97 (ver programa), hemos encontrado un artículo del periodista Carlos Bellver, publicado en El País el 27 de julio de 1980, en el que explicaba la importancia de la participación en la revisión del Plan General de 1963 (leer el artículo). 

Como puede verse a través del artículo de Bellver, en los albores de la recuperación de la democracia municipal, cuando se decide revisar el Plan General de 1963, se puso en marcha un proceso muy activo de participación, que había arrancado en las mismas narices de la dictadura. 

Salvando todas las diferencias entre el Madrid de entonces y el de ahora, permanece inmutable la necesidad de la participación de todos los que queremos una ciudad para las personas, más equitativa, mejor cohesionada, más eficiente y sostenible. Cada vez que se revisa el planeamiento de la ciudad se acrecienta la necesidad de participar, se hace evidente la importancia de que todos intentemos influir en las decisiones sobre el futuro que deseamos para nuestro entorno.